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La guerra entre Estados Unidos e Irán ha elevado los costos energéticos y generado nuevas presiones inflacionarias, obligando a los bancos centrales de América a modificar sus perspectivas monetarias. Mientras algunos mantienen las tasas de interés sin cambios, otros han retomado los incrementos para contener el encarecimiento de los precios.
Fed y Canadá toman caminos distintos
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sus tasas entre 3.75 % y 4 %, aunque la decisión evidenció divisiones internas. La inflación permanece por encima del objetivo del 2 %, impulsada parcialmente por el aumento de los combustibles.
En contraste, el Banco de Canadá elevó su tasa 25 puntos básicos, hasta 2.5 %, ante el deterioro de las perspectivas inflacionarias y el encarecimiento del petróleo.
América Latina frena la flexibilización monetaria
En Brasil, el banco central mantuvo la tasa en 13.75 %, interrumpiendo cinco recortes consecutivos, debido al repunte inflacionario.
México tomó una decisión diferente al reducir su tasa 25 puntos básicos, hasta 6.25 %, aunque reconoció riesgos relacionados con la depreciación del peso y los conflictos internacionales.
Por su parte, Colombia mantuvo los intereses en 12.25 %, mientras Chile los conservó en 4.5 % ante mayores riesgos inflacionarios.
Perú también mantiene su tasa en 4.25 %, a la espera de su próxima decisión monetaria.
Energía e inflación condicionan las decisiones
El encarecimiento del petróleo, los alimentos y el transporte mantiene en alerta a las autoridades financieras, que deberán equilibrar el control de la inflación con el crecimiento económico.
EFE