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Tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) informó que lanzó misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Medio Oriente, así como contra objetivos en territorio israelí.
De acuerdo con la agencia oficial IRNA, los proyectiles impactaron el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin, además de bases en Qatar y Emiratos Árabes Unidos (EAU). También fueron alcanzados “centros militares y de seguridad” en Israel.
Los ataques se concentraron en países que albergan presencia militar estadounidense, entre ellos Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que Irán tiene derecho a proteger su integridad territorial y ejercer la autodefensa.
En conversaciones telefónicas con sus homólogos de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin e Irak, Araghchi aseguró que Teherán utilizará “todos sus recursos defensivos y militares” bajo el derecho legítimo a la autodefensa.
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán declaró que el “enemigo” asumió erróneamente que el pueblo iraní se rendiría ante lo que calificó como acciones “cobardes”.
El organismo indicó que las fuerzas armadas ya habían iniciado medidas de represalia y prometió mantener informada a la población, al tiempo que advirtió que podrían continuar operaciones en Teherán y otras ciudades. También instó a los ciudadanos a mantener la calma y trasladarse a zonas seguras cuando sea posible.
Bases atacadas
Según la agencia iraní Fars, los objetivos incluyeron:
- La base aérea Al Udeid, en Qatar.
- La base aérea Ali Al Salem, en Kuwait.
- La base aérea Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos.
- La base naval de la Quinta Flota de Estados Unidos, en Bahréin.
La amplitud de los ataques marca una diferencia significativa respecto a la respuesta iraní de junio pasado, cuando lanzó un número limitado de misiles contra bases estadounidenses sin escalar el conflicto.
Ahora, la respuesta escalada eleva el riesgo de un conflicto regional de mayores proporciones, mientras varios de los países afectados han señalado que se reservan el derecho a responder.