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Dos buques de guerra de Estados Unidos atravesaron el estratégico estrecho de Ormuz, en lo que representa el primer tránsito militar de este tipo desde el inicio del conflicto con Irán.
La maniobra, realizada sin coordinación con autoridades iraníes, involucró a dos destructores equipados con misiles guiados y se desarrolló sin incidentes, según reportes de medios internacionales. El movimiento es interpretado como el inicio de un proceso de “desbloqueo” de esta vía marítima por donde circula una parte crucial del petróleo y gas a nivel global.
El presidente Donald Trump aseguró que la operación busca garantizar la seguridad del comercio internacional y dar confianza a los buques mercantes para retomar la navegación.
A través de su plataforma Truth Social, Trump afirmó que actúa “como un favor” para múltiples países, entre ellos China, Japón, Corea del Sur, Francia y Alemania, criticando que otras naciones no intervengan directamente en la crisis.
El mandatario también rechazó versiones que señalan una supuesta ventaja iraní en el conflicto, asegurando que Teherán “está perdiendo” y minimizando su capacidad militar, particularmente en lo relacionado con minas marinas.
El tránsito ocurre en paralelo a las negociaciones de paz entre Washington y Teherán que se llevan a cabo en Islamabad, en un intento por reducir la escalada en Oriente Medio.
Irán había restringido el paso por el estrecho tras los ataques del 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel, convirtiendo esta ruta en uno de los principales puntos de presión en el conflicto. Su reapertura forma parte de las condiciones clave dentro del frágil alto al fuego anunciado recientemente.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo, ya que por él transita una quinta parte del comercio global de hidrocarburos. Por ello, cualquier alteración en su funcionamiento impacta directamente en los mercados energéticos y en la economía internacional.
La presencia militar estadounidense en la zona busca ahora reforzar el control y enviar un mensaje claro sobre la seguridad de esta arteria clave para el suministro mundial.