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Este lunes Irán e Israel anuncian cese de las hostilidades, pero con amenazas, después de protagonizar un nuevo intercambio de ataques directos que puso a prueba el frágil alto el fuego vigente en Oriente Medio.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que “el fuego en ese frente está controlado”, horas después de que Teherán informara el cese de sus operaciones militares.
La nueva tensión comenzó luego de que Irán lanzara misiles contra territorio israelí en respuesta a la campaña militar que Israel mantiene en Líbano contra el grupo chiita Hezbolá, a lo que Israel respondió con ataques contra objetivos iraníes, lo que provocó una nueva ronda de lanzamientos de misiles por parte de Teherán antes de que ambas partes anunciaran la suspensión de las hostilidades.
La República Islámica busca extender a Líbano la tregua que mantiene con Estados Unidos desde el pasado 8 de abril, aunque en ese periodo se han registrado diversos incidentes militares entre ambos países.
Pese al cese temporal de los ataques, la tensión permanece elevada pues Teherán advirtió que responderá si Israel continúa realizando operaciones en territorio libanés, mientras que Netanyahu aseguró que su país actuará “con toda la fuerza” si Irán reanuda las agresiones.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que la ofensiva contra Hezbolá continuará y prometió represalias contra los suburbios del sur de Beirut ante cualquier ataque contra el norte de Israel.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado sus llamados a la moderación y exhortó a las partes a detener los ataques. Según diversos reportes, el mandatario estadounidense ha mostrado frustración por la continuidad de los enfrentamientos y aseguró que las negociaciones de paz seguirán adelante siempre que no se vean obstaculizadas por decisiones políticas o militares.
Sin embargo, Netanyahu reiteró que Israel mantendrá su derecho a la autodefensa.
Aunque Israel e Irán anunciaron una pausa en sus enfrentamientos directos, la violencia continuó en Líbano. De acuerdo con autoridades libanesas, bombardeos israelíes dejaron al menos 14 muertos en distintas localidades, incluyendo la histórica ciudad de Tiro, el distrito de Nabatieh y la localidad de Marwanieh.
El ejército israelí sostuvo que respondió al lanzamiento de proyectiles contra sus tropas desplegadas en el sur del país vecino.
Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, la vida cotidiana comenzó a recuperar cierta normalidad en Teherán; aunque persiste la incertidumbre entre la población, comercios, cafeterías y espacios públicos registraron actividad habitual durante la jornada.
Las agencias iraníes también informaron la reapertura del aeropuerto internacional de la capital, que había sido cerrado temporalmente debido a los recientes ataques.
Las conversaciones para alcanzar un acuerdo más amplio continúan con la mediación de Pakistán.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, afirmó que la vía diplomática sigue abierta pese a la tensión militar. Asimismo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, aseguró en redes sociales que su país permanece “en la mesa de negociaciones”, mientras continúan los esfuerzos para evitar una nueva escalada regional.