Foto: Storyblocks
La corona de Adviento es una de las tradiciones navideñas más arraigadas en México, heredada de la tradición cristiana europea. Consiste en un anillo de ramas —generalmente de pino— adornado con cuatro o cinco velas que se encienden de manera gradual durante los domingos previos a la Navidad, acompañadas de oraciones o lecturas bíblicas.
El Adviento surgió en la Edad Media como un periodo de preparación espiritual marcado por el ayuno y la reflexión. Aunque hoy se vive con un tono más festivo, mantiene su sentido simbólico. Algunos historiadores sitúan el origen de la corona en Alemania, en el siglo XVI, y atribuyen su uso como calendario al pastor Johann Hinrich Wichern, quien en 1839 ideó este recurso para enseñar a los niños a esperar la Navidad.
La simbología de la corona es clara: el círculo representa el ciclo del año; las ramas, la vida; y las velas, el triunfo de la luz sobre la oscuridad. Tradicionalmente incluye tres velas moradas, una rosada y, en algunos casos, una quinta vela blanca que se enciende en Nochebuena, reafirmando el mensaje de esperanza y renovación.