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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, viajará junto al presidente Donald Trump, a China este martes, pese a estar sancionado por Pekín desde su etapa como senador al acusar reiteradamente al país asiático de ser una amenaza para los intereses estadounidenses.
Durante su periodo como senador entre 2011 y 2025, Rubio se destacó por ser uno de los críticos más vehementes de China.
Por su parte el gigante asiático prohibió la entrada al país a varios estadounidenses en 2020, incluido Rubio, como respuesta al veto que Estados Unidos impuso a altos dirigentes del Partido Comunista Chino (PCCh) por su implicación en los abusos contra la población uigur en Xinjiang.
Ese mismo año, Pekín volvió a sancionar al republicano en represalia por las medidas que Washington adoptó por la represión de las protestas en Hong Kong en 2019 y el recorte de libertades en ese territorio.
Pekín mantiene sanciones, pero permite su visita
Aunque las sanciones contra Rubio siguen formalmente vigentes, el gobierno chino ha señalado que estas estaban relacionadas con su papel como senador y no con su actual cargo diplomático.
Analistas también han señalado que el Ministerio de Exteriores chino modificó recientemente la transcripción del apellido “Rubio” en chino dentro de documentos oficiales, cambiando uno de los caracteres utilizados anteriormente.
La medida ha sido interpretada como una forma diplomática de facilitar su ingreso al país sin retirar oficialmente las sanciones.