Foto: mardigrasneworleans.com
Cuando se habla de carnavales icónicos, vienen a la mente Río de Janeiro o Venecia. Sin embargo, hay un lugar que ha hecho del Mardi Gras una celebración única en el mundo: Nueva Orleans, en Luisiana. Aunque suele confundirse, el Mardi Gras no es toda la temporada de fiesta, sino el día que marca su punto culminante.
Carnaval y Mardi Gras: no son lo mismo
El Carnaval es un periodo que antecede a la Cuaresma y puede durar varias semanas. En Nueva Orleans comienza cada 6 de enero, con la Epifanía, y concluye con el Mardi Gras, conocido como “Martes Gordo”. Ese día representa la última gran celebración antes del Miércoles de Ceniza, cuando inicia la Cuaresma cristiana, una etapa de reflexión y penitencia.
La esencia del Mardi Gras en Nueva Orleans
A diferencia de otros carnavales del mundo, el Mardi Gras se distingue por sus desfiles organizados por las llamadas krewes, agrupaciones que planean carrozas, bailes y eventos temáticos. Durante los desfiles, los asistentes esperan los famosos “lanzamientos”, como collares de cuentas, objetos decorativos y piezas únicas que se arrojan desde las carrozas, creando una atmósfera festiva e interactiva.
¿Cuándo se celebra el Mardi Gras?
El Mardi Gras se celebra siempre 47 días antes de Pascua, por lo que su fecha cambia cada año. Puede caer entre febrero y marzo, dependiendo del calendario religioso. Este año será celebrado el martes 18 de febrero
Más que fiesta: una tradición cultural
En Nueva Orleans, el Mardi Gras es identidad, tradición y celebración de la vida. Es una de las expresiones culturales más importantes del sur de Estados Unidos, donde locales y visitantes se unen bajo un mismo lema: Laissez les bons temps rouler —que los buenos tiempos sigan rodando.
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