Imagen vía X INAH (Luis Gerardo Peña Torres)
En el estado de Oaxaca encontraron una tumba zapoteca que data del año 600 de nuestra era, considerada por las autoridades mexicanas como el hallazgo arqueológico “más relevante de la última década” por su nivel de conservación y la información que aporta.
La mandataria mexicana Claudia Sheinbaum informó del hallazgo durante una conferencia de prensa, donde afirmó que se trata del descubrimiento arqueológico más relevante de la última década en México por la conservación e información disponible, muestra de la “grandeza milenaria” del país.
Por su parte, la Secretaría de Cultura (SC) señaló que la tumba localizada en el Cerro de la Cantera, en la localidad de San Pablo Huitzo en Oaxaca, aporta información de alto valor sobre la organización social, los rituales funerarios y la cosmovisión de la civilización zapoteca.
Destacó también la presencia de elementos escultóricos y pintura mural, con representaciones simbólicas asociadas al poder y a la muerte, además de frisos y lápidas con inscripciones calendáricas. Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura, describió el hallazgo en redes como “excepcional” por su conservación y por lo que evidencia de esa cultura, al subrayar que “se investiga, protege y comparte con la sociedad”.
A la entrada de la antecámara, un búho (símbolo zapoteca de la noche y la muerte) decora el acceso. Su pico cubre el rostro estucado y pintado de un personaje identificado como un posible “señor zapoteca”, que podría representar al antepasado al que fue dedicada la tumba.
El umbral está flanqueado por un dintel con un friso compuesto por lápidas de piedra grabadas con nombres calendáricos, mientras que las figuras de un hombre y una mujer con tocados y objetos en las manos, posiblemente “guardianes del lugar”, aparecen labradas en las jambas.
En la cámara funeraria se han encontrado secciones de pintura mural en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul, que muestran una procesión de personajes que cargan bolsas de copal y avanzan hacia la entrada del recinto.
La Secretaría de Cultura indicó que un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca trabaja actualmente en las labores de conservación, protección e investigación, incluida la estabilización de las pinturas murales, cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y cambios ambientales.
De forma paralela, se realizan análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, además de estudios de antropología física, para profundizar en los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas a este conjunto.
“Por su calidad constructiva y riqueza decorativa, el hallazgo se compara con otros conjuntos funerarios zapotecos de alta relevancia en la región, lo que confirma su enorme importancia para comprender la complejidad social, artística y simbólica de esta civilización”, concluyó la dependencia federal.