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El vicepresidente estadounidense JD Vance, declaró este jueves que agentes migratorios en Minnesota no detuvieron a un menor de cinco años durante una redada, sino que lo cuidaron debido a que el padre huyó al llegar las autoridades.
Durante una rueda de prensa en su visita a Minnesota para mostrar el “apoyo inquebrantable” a los agentes de ICE, el vicepresidente declaró que “qué iban a hacer los agentes, ¿dejar que se congelara en la calle?”. Durante las últimas semanas el estado se ha convertido en el foco de las redadas migratorias de la Administración de Donald Trump.
De acuerdo con un comunicado de las Escuelas Públicas de Columbia Heights, el niño, Liam Conejo Ramos, de cinco años, fue detenido junto con su padre en la entrada de su casa el martes, justo cuando regresaban del colegio.
Según la versión del distrito escolar y del diario The Washington Post, tras arrestar al padre, los agentes se llevaron también al menor, en lugar de dejarlo bajo el cuidado de otro adulto, y ambos quedaron bajo custodia del Departamento de Seguridad Nacional en San Antonio, Texas.
Las autoridades locales han denunciado además la detención de al menos otros tres menores en distintos operativos recientes.
Vance afirmó que “como padre” se preocupó al conocer estas denuncias, pero aseguró que, tras revisar los hechos, ha quedado claro que “no se detiene a niños” durante los operativos migratorios.
Su declaración contrasta con los testimonios del distrito escolar y de autoridades locales, que sostienen que los menores sí fueron puestos bajo custodia tras las detenciones de sus familiares.
El clima en Minnesota se ha vuelto especialmente tenso tras la muerte de Renee Good, madre de tres hijos, quien falleció este mes por disparos de un agente del ICE en Mineápolis, un caso que se ha convertido en símbolo de las denuncias por uso excesivo de la fuerza y presuntos abusos de los agentes federales.
La visita de Vance a Minnesota se produjo tras una parada en Ohio y es vista por analistas como parte del arranque anticipado de la campaña rumbo a las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre, en las que estará en juego la mayoría republicana en el Congreso.