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El gobierno del estado de Mississippi otorgó un permiso de aire a la empresa de inteligencia artificial xAI, fundada por Elon Musk, para operar decenas de turbinas de gas metano en la ciudad de Southaven, cerca de la frontera con Tennessee.
El permiso autoriza el funcionamiento de 41 turbinas de gas destinadas a abastecer de energía al centro de datos Colossus 2, ubicado en Memphis, infraestructura clave para el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial de la compañía.
Sin embargo, organizaciones ambientales y de derechos civiles advierten que el proyecto podría convertirse en una de las mayores fuentes de contaminación por combustibles fósiles en la región.
Grupos como la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) y el Southern Environmental Law Center (SELC) criticaron duramente la decisión del gobierno estatal, al considerar que se subestimó el impacto ambiental del proyecto.
Ambas organizaciones afirmaron que el permiso presenta “fallas graves que violan la ley federal, contravienen las propias políticas de la agencia y ponen en riesgo a las familias del norte de Misisipi y del sur de Memphis”.
Los críticos sostienen que el complejo podría convertirse en una de las mayores plantas de combustibles fósiles del estado y uno de los principales contaminantes del área metropolitana de Memphis.
La aprobación también ha sido cuestionada por la rapidez con la que se tomó la decisión. El permiso fue concedido apenas tres semanas después de finalizar el periodo de comentarios públicos.
Según documentos internos del Mississippi Department of Environmental Quality y de la Environmental Protection Agency, la agencia estatal habría estado bajo presión para acelerar la autorización del proyecto.
Las organizaciones denunciaron además que la audiencia pública sobre el proyecto se celebró el mismo día de las elecciones y a casi tres horas de distancia de las comunidades que podrían verse afectadas.
Los críticos también sostienen que algunas turbinas ya podrían estar operando sin permiso en el lugar, lo que podría representar una violación de la Ley de Aire Limpio de Estados Unidos y, de acuerdo con especialistas, este tipo de turbinas emiten grandes cantidades de contaminantes que contribuyen a la formación de smog y sustancias químicas dañinas como el formaldehído.
Además, el proyecto podría liberar material particulado fino (PM2.5), un contaminante que puede penetrar profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo, aumentando el riesgo de asma, enfermedades respiratorias, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
El centro de datos Colossus 2 forma parte de la estrategia de xAI para desarrollar sistemas avanzados de inteligencia artificial capaces de competir con empresas como OpenAI, Google y Anthropic.
No obstante, el caso refleja la creciente tensión entre el rápido desarrollo de la inteligencia artificial, que requiere enormes cantidades de energía, y las preocupaciones ambientales sobre el impacto de estas infraestructuras tecnológicas.