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En la mañana de este miércoles se registró una riada repentina en el norte de Nepal, cerca de la frontera con China y la región autónoma del Tíbet. Al momento se contabilizan alrededor de 200 muertos y cientos de desaparecidos, de acuerdo con los reportes iniciales.
De acuerdo con los primeros reportes, una enorme pared de agua, lodo y rocas descendió por el valle del río Bhote Koshi, arrasando construcciones y dejando incomunicadas algunas zonas, lo que complicó las labores de búsqueda y rescate.
¿Qué es una riada?
Una riada es una crecida repentina y violenta del caudal de un río, arroyo o cauce, transformando en minutos el flujo de agua en un torrente que es capaz de arrastrar lodo, rocas, árboles, vehículos y edificios completos. Su fuerza aumenta cuando el agua baja de zonas montañosas con una gran pendiente, como el Himalaya.
En casos como este, la corriente de la riada avanza a gran velocidad y puede cambiar de dirección conforme encuentra obstáculos, pues el agua y escombros que arrastra pueden abrir nuevos cauces y devastar comunidades ubicadas a cierta distancia.
A diferencia de una inundación convencional, una riada puede avanzar de manera súbita y con enorme velocidad.
¿Cómo pudo originarse la riada?
Las autoridades y especialistas analizan distintas hipótesis para determinar qué provocó la crecida. Una posibilidad es que un desprendimiento de hielo y rocas haya bloqueado temporalmente el cauce y, al acumularse el agua detrás de esa barrera natural, su eventual ruptura pudo liberar un torrente de gran fuerza.
Otra hipótesis apunta a la ruptura o desbordamiento de un lago glaciar, depósitos de agua que pueden quedar contenidos por hielo, rocas y sedimentos. Si la barrera que los contiene falla, el agua puede desplazarse súbitamente hacia las zonas bajas.
También se investiga la posibilidad de que un deslizamiento de tierra, posiblemente relacionado con actividad sísmica, haya obstruido el río y provocado posteriormente una liberación repentina de agua y sedimentos.
La temporada de monzones podría haber contribuido a agravar las condiciones. Las lluvias intensas saturan el suelo y aumentan el riesgo de derrumbes y deslizamientos. Si uno de estos movimientos de tierra cae sobre un río, puede crear una presa natural que acumula agua hasta que finalmente colapsa.
Una vez que la barrera se rompe, el agua puede descender por las pendientes del Himalaya mezclada con piedras, lodo, hielo y restos de vegetación, aumentando considerablemente su poder destructivo.
Determinar la causa exacta podría tomar semanas, ya que será necesario analizar imágenes satelitales, registros meteorológicos y las condiciones de los glaciares y del terreno antes y después del desastre.