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Más de 70 pastores evangélicos latinos solicitaron este martes al gobernador de Florida, Ron DeSantis, suspender temporalmente la pena de muerte en el estado, en medio de la controversia por el fallido procedimiento de inyección letal aplicado a Christa Pike en Tennessee.
Los líderes religiosos entregaron una carta en Tallahassee para pedir misericordia, mientras Florida realizaba su decimoséptima ejecución del año y se acercaba al récord de 19 registrado en 2025.
Alertan sobre posibles errores judiciales
Omar Johnson, representante de Mission Talk, organización que agrupa a más de 2.000 líderes evangélicos y a 1,2 millones de latinos evangélicos en Florida, señaló que el aumento de las ejecuciones requiere una reflexión sobre las vidas humanas y las familias afectadas.
Por su parte, el pastor Juan Carlos Calderón recordó que, según el Death Penalty Information Center, 30 personas condenadas a muerte en Florida han sido exoneradas. Advirtió que las investigaciones y los tribunales pueden cometer errores irreversibles.
Ejecuciones bajo escrutinio
La petición coincidió con la ejecución de James Robertson, de 63 años, condenado por asesinar a su compañero de celda en 2008. DeSantis también aplazó la ejecución de William Lee Thompson, de 74 años, cuya defensa señaló que padece demencia.
El debate se intensificó tras el caso de Christa Pike, quien sobrevivió a dos inyecciones letales en Tennessee el 30 de septiembre.
El pastor Esteban Rodríguez pidió a Florida sumarse a los 23 estados que abolieron la pena capital.
EFE