Girona, 15 feb (EFE).- El portero Rubén Blanco ha asegurado en sus primeras palabras como nuevo jugador del Girona que no tuvo “ninguna duda” cuando recibió el interés del equipo rojiblanco, porque es un club que le transmite “muchísimas cosas” y que tiene “un proyecto que ya lleva muchos años de continuidad”.
Blanco, libre tras rescindir su contrato con el Olympique de Marsella francés, ha recalado en el Girona este martes para cubrir la baja de larga duración de Marc-André ter Stegen y ha admitido, en una entrevista difundida por el propio club, que su fichaje fue “rápido”.
“Me hace muchísima ilusión incorporarme al Girona, un grandísimo club. Estoy muy contento y muy, muy orgulloso”, ha añadido el guardameta gallego después de comprometerse con el conjunto de Míchel Sánchez hasta el 30 de junio para dar competencia al argentino Paulo Gazzaniga.
También ha señalado que puede adaptarse “muy bien” al estilo del Girona porque es el que le gusta: un fútbol “con gusto por la pelota y la posesión que busca atacar todo el rato y llevar la manija del partido”.
“Por fortuna, desde hace tiempo los porteros también podemos ser partícipes de este estilo de juego. Es el más visible para el público y también para nosotros como jugadores”, ha celebrado el nuevo guardameta rojiblanco.
Blanco, de 30 años, exportero del Celta de Vigo, se ha definido como un meta “sobrio” que intenta transmitir tranquilidad al equipo y al que le gusta “disfrutar y ser partícipe de la salida de balón y del juego colectivo”.