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Habitantes de Minneapolis, en el estado de Minesota, mantienen este martes vigilias para honrar a Alex Pretti, abatido a tiros el sábado por agentes federales de inmigración, y para exigir justicia tras el anuncio de que el comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, dejará de encabezar el despliegue en la ciudad.
“La salida de Bovino es un gran paso para la desescalada de la violencia, pero no es suficiente. Las protestas no se van a detener: queremos justicia”, dijo a EFE Evan Freese, profesor y vecino del sur de Minneapolis, a pocos metros del lugar donde ocurrió el tiroteo. Freese cuida el altar instalado en memoria de Pretti y coordina alimentos y café para los voluntarios que permanecen en las calles, pese a temperaturas que han alcanzado los –26 grados centígrados.
El presidente Donald Trump anunció el lunes el envío de su ‘zar’ fronterizo, Tom Homan, para relevar a Bovino, convertido en el rostro del despliegue más agresivo.
Organizaciones sociales convocan a una movilización masiva el próximo viernes. En paralelo, el juez federal Patrick Shilitz citó al director interino de ICE, Todd Lyons, para que explique presuntos incumplimientos judiciales. Mientras tanto, la Casa Blanca ha moderado su discurso y calificado la muerte de Pretti como una “tragedia”, en un intento por reducir la tensión, al tiempo que se prevé el retiro gradual de miles de agentes federales de la ciudad.
EFE