Imagen vía Storyblocks
A minutos de la Perla Tapatía, se encuentra un municipio en el que los colores, música y arte mexicano cobran vida y dar un paseo por sus calles es una experiencia visual y cultural única. San Pedro Tlaquepaque es uno de los destinos más emblemáticos de Jalisco y un lugar donde la tradición artesanal se mezcla con el espíritu festivo que caracteriza a la región.
Incorporado al programa de Pueblos Mágicos en 2018, Tlaquepaque conserva su historia que remonta a tiempos prehispánicos cuando antes de la llegada de los españoles, la zona formaba parte del reino de Tonalá y estaba habitada por pueblos indígenas dedicados a la elaboración de utensilios y objetos artísticos, una vocación que ha perdurado durante siglos.
El nombre Tlaquepaque proviene del vocablo náhuatl Tlalipac, que significa “lugar sobre lomas de tierra barrial”, que hace referencia a la tierra utilizada para crear la famosa alfarería de la región. Tras la conquista en 1530, el sitio fue renombrado como San Pedro, y en 2010 la población decidió recuperar su nombre completo: San Pedro Tlaquepaque.
Arte, gastronomía y fiesta al estilo Jalisco
Hoy en día, Tlaquepaque forma parte de la zona metropolitana de Guadalajara y es considerado uno de los grandes centros artesanales de México. Sus calles albergan talleres y galerías donde se producen piezas de alfarería, cerámica, vidrio soplado, papel maché, madera tallada, textiles y metal, además de artículos tradicionales para la charrería.
Uno de los sitios más visitados es el El Parián, una plaza rodeada de restaurantes donde los visitantes disfrutan de comida típica mientras escuchan mariachi y música tradicional en vivo.
La gastronomía es otro de los grandes atractivos. En sus restaurantes y fondas es posible probar clásicos jaliscienses como la birria, la carne en su jugo o la famosa torta ahogada, acompañadas de tequila o cerveza. Entre las curiosidades culinarias destacan las llamadas “cafiaspirinas”, un remedio popular para continuar la fiesta.
A lo largo del año, Tlaquepaque celebra diversas festividades que atraen a visitantes de todo el país. Entre ellas destacan las Fiestas de San Pedro, que se realizan de junio a julio con exposiciones, música y celebraciones religiosas, así como el Festival de Día de Muertos, que llena las calles de altares, desfiles y concursos.
En invierno, el municipio también organiza su Festival de Invierno, donde las calles se iluminan con desfiles y actividades culturales.
Con su mezcla de historia, artesanía y ambiente festivo, San Pedro Tlaquepaque continúa siendo uno de los lugares donde el espíritu de Jalisco se vive con mayor intensidad.