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Este martes el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reveló que realizó una visita secreta a tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio, donde aseguró que los soldados le solicitaron armamento más potente para continuar las operaciones.
Durante una rueda de prensa, Hegseth informó que estuvo en el terreno durante un día y medio el pasado fin de semana, como parte de la denominada Operación Furia Épica, aunque evitó detallar las bases visitadas por razones de seguridad.
El funcionario destacó el compromiso de las fuerzas armadas y describió su experiencia como un encuentro con “lo mejor de Estados Unidos”, al resaltar la unidad y determinación de los militares en activo, tanto de la guardia como de la reserva.
Sin embargo, uno de los puntos más llamativos de su declaración fue la petición directa de los soldados, según Hegseth, expresaron su deseo de contar con “más bombas y bombas más grandes”, una demanda que, aseguró, será atendida por el gobierno estadounidense.
En el mismo informe, el jefe del Pentágono subrayó que las fuerzas estadounidenses han intensificado su ofensiva, logrando avances significativos en la degradación del arsenal militar iraní, particularmente en su capacidad de lanzamiento de misiles.
Como parte de estas acciones, Estados Unidos habría ejecutado alrededor de 200 ataques contra objetivos iraníes en las últimas horas, según detalló el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, quien enfatizó los impactos en la infraestructura armamentística del país.
Hegseth también confirmó que el video difundido por el presidente Donald Trump corresponde a un ataque en la ciudad de Isfahan, donde bombarderos estadounidenses habrían destruido un depósito de armas utilizando municiones de alta penetración, consideradas entre las más potentes del arsenal no nuclear.
Estas declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, con una escalada militar que mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una expansión del conflicto.