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Estados Unidos e Irán intensificaron este viernes sus enfrentamientos con una nueva serie de ataques militares que elevan la tensión en Oriente Medio. El Ejército estadounidense informó que bombardeó decenas de objetivos militares iraníes, incluyendo infraestructura logística y capacidades marítimas.
Como respuesta, Irán lanzó ataques contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en países como Catar, Kuwait, Baréin y Siria. Además, Jordania y la región del Kurdistán iraquí reportaron la interceptación de misiles y drones.
Disputa por los daños
El Comando Central de Estados Unidos confirmó la destrucción de una torre de vigilancia utilizada por Irán para monitorear y atacar embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Por su parte, Irán denunció ante la Organización de las Naciones Unidas que los bombardeos estadounidenses contra infraestructura civil constituyen una violación al derecho internacional y calificó las acciones como posibles crímenes de guerra.
Víctimas y alza del petróleo
Autoridades iraníes informaron que los recientes ataques dejaron decenas de muertos y cientos de heridos. Mientras tanto, Estados Unidos negó que militares estadounidenses hayan muerto durante las ofensivas iraníes.
La escalada también impactó en los mercados energéticos, impulsando el precio internacional del petróleo debido a la incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz.
EFE