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Claudia Sheinbaum, presidenta de México, afirmó este miércoles que la ayuda humanitaria a Cuba continúa y defendió esta política como una decisión soberana del país, pese a las presiones desde Washington y a las críticas de congresistas estadounidenses que exigen frenar los envíos de petróleo mexicano a la isla.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que México mantiene su tradición de solidaridad internacional y que la asistencia humanitaria no está sujeta a condicionamientos externos. Precisó que, dentro de ese apoyo, el Gobierno mexicano determinará si se incluye el envío de crudo en función de las solicitudes que realicen las autoridades cubanas.
La mandataria respondió así a cuestionamientos recientes sobre un posible parón en los envíos de petróleo de Petróleos Mexicanos (Pemex) a Cuba, información que no confirmó ni desmintió. Indicó que los envíos comerciales dependen de contratos establecidos por la empresa estatal, mientras que la ayuda humanitaria constituye una vía distinta.
Sheinbaum rechazó las advertencias de legisladores republicanos de Florida, quienes han señalado posibles repercusiones para México, incluso en la revisión del T-MEC, si no se detienen los suministros energéticos a Cuba. En ese contexto, reiteró que México decidirá de manera autónoma y recordó que otros países, incluido Estados Unidos, han enviado recientemente ayuda a la isla.
México se ha consolidado como uno de los principales proveedores de petróleo y derivados a Cuba, lo que ha elevado la tensión en su relación con Washington.
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