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México trabaja con Estados Unidos y Canadá en un plan gradual para sustituir algunos insumos importados desde Asia y otras regiones por componentes producidos en Norteamérica, con la meta de elevar hasta 40 % el valor agregado regional de determinadas exportaciones.
Luis Rosendo Gutiérrez Romano, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, explicó que la estrategia forma parte de las conversaciones vinculadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y busca fortalecer las cadenas de suministro de la región.
El funcionario señaló que el objetivo no es reemplazar de manera inmediata todas las importaciones externas, sino identificar qué componentes y suministros pueden fabricarse de forma viable en México, Estados Unidos y Canadá.
“Estamos trabajando con los Estados Unidos para hacer un plan de transición gradual y ver qué sí nos podemos ir trayendo que sea factible”, afirmó Gutiérrez durante la quinta convención binacional México-Estados Unidos de la America Society of Mexico.
La estrategia contempla además trabajar con distintas industrias y establecer mecanismos de protección comercial para impulsar nuevas cadenas de suministro dentro de Norteamérica. El proyecto está vinculado con el Plan México, que plantea fortalecer la capacidad productiva del país.
Gutiérrez sostuvo que el modelo basado en importar componentes, ensamblarlos en México y posteriormente exportar los productos terminados a Estados Unidos deberá evolucionar hacia una mayor participación de insumos fabricados en México y en el resto de la región.
Como ejemplo, mencionó al sector electrónico, cuyas exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, según sus declaraciones, registran un crecimiento anual de alrededor de 60%, aunque el valor agregado mexicano se mantiene entre 7% y 8%. La meta planteada es elevar esa proporción a entre 20% y 40% mediante una mayor integración con Estados Unidos y Canadá.
La propuesta ocurre mientras continúa la revisión del T-MEC. En marzo, México y Estados Unidos acordaron que sus equipos técnicos analizarían alternativas para incrementar la producción y el empleo manufacturero en ambos países, así como fortalecer las cadenas regionales de suministro.
El subsecretario reconoció que el entorno comercial internacional es complejo, pero señaló que la reconfiguración de las cadenas productivas representa una oportunidad para profundizar la integración económica de América del Norte.
La estrategia de sustitución de insumos se plantea de manera gradual y enfocada en aquellos productos cuya fabricación dentro de la región resulte viable, en lugar de buscar una sustitución inmediata de todas las importaciones provenientes de Asia.
EFE