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Un grave accidente ferroviario ocurrido en España dejó al menos 39 personas fallecidas tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba. El siniestro se produjo cuando un convoy de la empresa Iryo, con dirección a Madrid, descarriló aproximadamente una hora después de haber salido de Málaga e invadió la vía contigua, por la que circulaba un tren Alvia de la estatal Renfe que cubría la ruta Madrid-Huelva. Como consecuencia, ambos trenes terminaron fuera de las vías.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que los últimos vagones del tren Iryo fueron los que invadieron la vía contraria, provocando un impacto que calificó como “terrible”. Tras la colisión, dos vagones del tren de Renfe salieron despedidos, lo que incrementó el número de víctimas. El funcionario subrayó que la prioridad absoluta es la atención y auxilio de los afectados, mientras se continúa recabando información desde el Centro de Gestión de Red H24 de Adif.
Entre los testimonios, el periodista de Radio Nacional de España Salvador Jiménez, quien viajaba en el primer vagón del tren de Iryo, describió la colisión como un “terremoto”. Tras el impacto, la tripulación pidió ayuda sanitaria por megafonía y utilizó martillos para romper ventanas y facilitar la evacuación de los pasajeros atrapados en los vagones descarrilados.
La Casa Real confirmó que los reyes viajarán este martes a la zona del siniestro. Felipe VI manifestó su comprensión hacia el dolor de las familias y agradeció la ayuda prestada por los vecinos de Adamuz a los heridos. Por su parte, la reina Letizia indicó que los servicios de emergencia continúan trabajando y reiteró que la prioridad es acompañar y asistir a los afectados.
EFE