Donald Trump afirmó que su país no depende del estrecho de Ormuz y advirtió que podría dejar su control en manos de otras naciones que sí utilizan esta vía clave para el transporte de petróleo y gas.
A través de su red Truth Social, el mandatario planteó la posibilidad de que sean otros países quienes asuman la responsabilidad de garantizar la seguridad en el estrecho, en medio del bloqueo provocado por Irán. Según Trump, esta medida presionaría a sus aliados a involucrarse en el conflicto.
Las declaraciones llegan tras las críticas del presidente a la y a países como Australia, Japón y Corea del Sur, que rechazaron su propuesta de formar una coalición militar para proteger la navegación en la zona.
Trump defendió que Estados Unidos ha debilitado significativamente al Ejército iraní y reiteró que no necesita apoyo internacional. Además, volvió a señalar a Irán como un actor clave en el conflicto regional.
Aunque Washington asegura haber logrado avances importantes en la guerra iniciada el 28 de febrero, Teherán mantiene ataques en la región, lo que prolonga la tensión en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
EFE