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Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva en la que permite a Estados Unidos imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba.
El mandatario estadounidense argumentó la orden al considerar la situación con Cuba como amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Washington, y “por la presente declaró una emergencia nacional con respecto a esa amenaza”.
La medida establece un sistema arancelario, bajo el cual se podrá imponer un gravamen adicional a las importaciones de productos de países extranjeros que, “directa o indirectamente”, vendan o suministren crudo a Cuba.
También señala que el secretario de Comercio, Howard Lutnick, en consulta con el secretario de Estado, Marco Rubio, determinará si un país suministra petróleo a Cuba y, de confirmarse, el gobierno evaluará si corresponde imponer los aranceles y en qué medida.
Aunque la medida no especifica de inmediato qué países serán afectados ni los montos de los aranceles, sino que establece el proceso para definirlos
Además, subraya, Cuba “persigue y tortura a sus oponentes políticos, niega al pueblo cubano la libertad de expresión y de prensa, se aprovecha corruptamente de su miseria y comete otras violaciones de derechos humanos”.
La orden se produce en un contexto de presión creciente del Gobierno de Trump sobre el régimen cubano, que enfrenta una grave crisis económica y energética. Estados Unidos ha intensificado sanciones y medidas diplomáticas contra La Habana, especialmente tras eventos recientes en la región y tensiones con aliados históricos de Cuba.
La medida tiene potencial para complicar las relaciones comerciales internacionales, particularmente con países que han mantenido comercio energético o suministro de petróleo con Cuba. Aún no hay una lista oficial de naciones que podrían enfrentar los aranceles, ni fechas de entrada en vigor de los gravámenes específicos.