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Trump anunció que planea retrasar cerca de un mes su visita oficial a China, prevista originalmente para finales de marzo, debido a la guerra en curso con Irán.
El mandatario explicó que su prioridad es permanecer en Washington para atender la situación en Medio Oriente. “Siento que tengo que estar aquí”, señaló, al confirmar que su equipo ya solicitó posponer el viaje. La visita tenía como objetivo reunirse con el presidente chino, Xi Jinping.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había adelantado la posibilidad de este cambio ante la creciente atención del gobierno estadounidense en el conflicto.
Aunque Trump sugirió que el aplazamiento podría estar ligado a la postura de Pekín sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, negó que existan desacuerdos con China en este tema.
Por su parte, el gobierno chino pidió evitar una escalada militar en la región y confirmó que mantiene comunicación con Washington sobre el posible encuentro.
De concretarse, sería la segunda visita de Trump a China, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y comerciales entre ambas potencias.
EFE