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El gobierno del presidente Donald Trump presentó una propuesta que incrementaría significativamente el costo para que los inmigrantes legales obtengan la ciudadanía estadounidense, además de eliminar exenciones y descuentos de tarifas para solicitantes de bajos ingresos.
La iniciativa, anunciada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), contempla elevar la tarifa de naturalización de 760 a mil 330 dólares para solicitudes en papel, mientras que los trámites en línea pasarían de 710 a mil 280 dólares.
Asimismo, el plan incrementaría en 645 dólares el costo de solicitar una revisión cuando una petición de ciudadanía sea rechazada.
La propuesta también eliminaría los programas de apoyo económico que actualmente permiten a ciertos inmigrantes acceder a exenciones o reducciones de tarifas. Entre los cambios destaca la desaparición de los descuentos para personas cuyos ingresos familiares sean iguales o inferiores al 400% del nivel federal de pobreza. La única excepción se mantendría para miembros de las Fuerzas Armadas que soliciten la ciudadanía.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encargado de supervisar al USCIS, argumentó que el incremento es necesario para cubrir completamente los costos de procesamiento de solicitudes y financiar procedimientos de revisión más estrictos impulsados por la administración Trump.
La dependencia señaló que gobiernos anteriores mantuvieron tarifas relativamente bajas con el objetivo de fomentar la naturalización y la integración de inmigrantes. Sin embargo, la actual administración considera que esos costos no deben ser subsidiados por otros servicios migratorios.
«El DHS ya no cree que las solicitudes de naturalización deban tener tarifas más bajas a expensas de otros beneficios migratorios», indicó la agencia en su propuesta.
La medida ha generado cuestionamientos por parte de especialistas en inmigración. Doug Rand, exfuncionario del USCIS durante la administración de Joe Biden, aseguró que el incremento podría convertirse en una barrera para miles de residentes permanentes legales que buscan convertirse en ciudadanos estadounidenses.
Actualmente, la ciudadanía puede ser solicitada por personas que cuentan con residencia permanente legal (green card) durante tres o cinco años, dependiendo de su situación migratoria. Los aspirantes deben aprobar exámenes de inglés y educación cívica, además de cumplir requisitos relacionados con conducta y antecedentes legales.
La propuesta todavía no entra en vigor y deberá atravesar varias etapas del proceso regulatorio federal. Durante los próximos 60 días, el público podrá enviar comentarios a favor o en contra antes de que se tome una decisión definitiva.