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Donald Trump celebró este miércoles el triunfo de su candidato al Senado en Texas, Ken Paxton en las primarias republicanas, resultado que refuerza la influencia del mandatario dentro del Partido Republicano rumbo a las elecciones legislativas de medio mandato.
A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó la victoria de Paxton como “inmensa” y aseguró que el actual fiscal general texano será un “senador fantástico, con sentido común y respetado por todos”.
El triunfo de Paxton evidencia el peso político que mantiene Trump dentro del partido, incluso en momentos en que algunos legisladores republicanos han comenzado a distanciarse del presidente por temas relacionados con la guerra en Oriente Medio y sus repercusiones económicas.
Diversos sectores conservadores habían pedido al mandatario respaldar al senador John Cornyn, una figura tradicional del republicanismo en Texas y miembro del Senado desde hace más de dos décadas.
Sin embargo, Trump decidió apoyar a Paxton, pese a los múltiples escándalos legales, éticos y personales que han marcado su carrera política. El fiscal general enfrentó un juicio político en 2023 del que finalmente fue absuelto, aunque las controversias continúan generando inquietud entre algunos republicanos.
Dentro del partido existe preocupación de que la candidatura de Paxton termine convirtiendo una elección considerada segura para los conservadores en una oportunidad histórica para los demócratas, quienes no ganan un escaño en el Senado por Texas desde hace más de 30 años.
El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, había advertido previamente que atacar a senadores en funciones podría traer consecuencias negativas para el partido en las elecciones legislativas.
Paxton se enfrentará ahora al demócrata James Talarico, un pastor cristiano que ha buscado construir una campaña enfocada en disputar a la derecha el discurso religioso y moral basado en la Biblia.
Tras conocerse los resultados, Talarico llamó en redes sociales a los simpatizantes de Cornyn a respaldar su candidatura.
Trump respondió rápidamente con nuevos ataques contra el demócrata, a quien calificó como “el peor candidato de Texas” y adelantó que realizará mítines en el estado para impulsar la campaña republicana rumbo a noviembre.