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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que su país debe “acabar el trabajo” en Irán, en medio del conflicto militar que sacude al Medio Oriente y amenaza con provocar una crisis energética global.
Durante un mitin con simpatizantes en Hebron, Kentucky, USA, el mandatario sugirió que la ofensiva aún no ha terminado y dijo a sus seguidores que “no quieren irse antes de tiempo”.
Sin embargo, horas antes, en una entrevista telefónica con Axios, el mandatario aseguró que “prácticamente no queda nada por atacar” en Irán y que el conflicto podría terminar pronto. Aunque más tarde desde la Casa Blanca, Trump sostuvo que “muy pronto habrá una gran seguridad” en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El presidente aseguró que Estados Unidos ha localizado y atacado 28 buques minadores iraníes en la zona, una cifra superior a los 16 reportados el día anterior. Por su parte, Irán afirmó haber atacado un buque con bandera liberiana de propiedad israelí y un portacontenedores tailandés en el mismo estrecho.
El paso marítimo es clave para el comercio energético mundial, ya que por él circula una parte significativa del petróleo consumido en el planeta.
Mientras tanto, el asesor militar Ali Fadavi, vinculado a la Guardia Revolucionaria Islámica, advirtió que Estados Unidos e Israel podrían enfrentarse a una guerra prolongada de desgaste.
Según declaró a la televisión estatal iraní, un conflicto de larga duración podría afectar gravemente tanto a la economía estadounidense como a la economía mundial.
La guerra también tiene repercusiones políticas internas para Donald Trump, quien enfrenta encuestas desfavorables y unas cruciales elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, en las que está en juego el control del Congreso.