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El mandatario estadounidense, Donald Trump instaló una estatua de Cristóbal Colón y cambió el enlosado en el suelo del ala oeste de la Casa Blanca, como parte de las remodelaciones a la residencia.
La figura de mármol del navegante y descubridor es una réplica de otra derribada por manifestantes antirracistas en la ciudad de Baltimore en 2020.
En una carta con fecha del domingo hacia la organización italoestadounidense que donó la estatua, Trump declaró que “Cristóbal Colón fue el héroe original de Estados Unidos y uno de los hombres más valientes y visionarios que jamás haya pisado la faz de la Tierra”.
Como parte de su agenda, el mandatario también restituyó el Día de Colón, revirtiendo el reconocimiento a los pueblos indígenas impulsado por su predecesor, Joe Biden.
Las modificaciones no se limitan a símbolos históricos. En el ala oeste, Trump reemplazó las antiguas losas de arenisca de la columnata, que conduce al Despacho Oval, por granito negro, creando un contraste visual que él mismo describió como “impactante”. Además, aseguró que el costo de la obra fue cubierto con su propio dinero.
El mandatario también ha transformado este espacio en un “Paseo de la Fama Presidencial”, con retratos enmarcados en oro y comentarios críticos hacia algunos de sus antecesores.
Las remodelaciones forman parte de una serie de cambios más amplios desde su regreso al poder en 2025, que incluyen la renovación del Jardín de las Rosas, ahora pavimentado, y la construcción de un nuevo salón de baile de gran escala, proyecto que incluso implicó la demolición del ala este de la residencia.
Estas acciones han sido interpretadas por analistas como un intento de redefinir los símbolos históricos y estéticos del poder en Estados Unidos, en medio de un contexto de fuertes debates culturales.