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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió los ataques aéreos lanzados el jueves contra objetivos del Estado Islámico (EI) en el noroeste de Nigeria, al asegurar que se trató de una respuesta a una supuesta “masacre” de cristianos en ese país africano.
En un mensaje difundido en redes sociales el 25 de diciembre, Trump afirmó que EE.UU. ejecutó un ataque “poderoso y mortal” contra campamentos del EI. Horas después, autoridades nigerianas confirmaron que los bombardeos se realizaron de manera conjunta.
La ofensiva y sus objetivos
Los ataques se concentraron en una zona fronteriza con Níger donde opera el EI. Más de una decena de misiles Tomahawk fueron lanzados desde un buque estadounidense desplegado en el golfo de Guinea, lo que provocó la muerte de “múltiples” personas en el estado de Sokoto, según una evaluación preliminar del Comando para África de EE.UU.
Trump sostuvo que había advertido previamente a los milicianos islamistas y que la acción militar era inevitable, aunque no presentó pruebas de las acusaciones de asesinatos selectivos contra cristianos.
Respuesta de Nigeria
El Gobierno nigeriano confirmó la cooperación militar, pero rechazó la narrativa de una “masacre” religiosa. Las autoridades señalaron que los grupos armados atacan tanto a musulmanes como a cristianos y que la violencia responde a múltiples conflictos internos. Nigeria enfrenta desde 2009 una insurgencia encabezada por Boko Haram y su escisión, el ISWAP, responsables de más de 35.000 muertes y millones de desplazados.
EFE