Imagen vía Visit California
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó al Congreso 152 millones de dólares para iniciar la reconstrucción de la histórica prisión de Alcatraz, como parte de su estrategia de endurecimiento contra el crimen.
La propuesta forma parte del presupuesto federal para 2027 y contempla el primer año de obras para transformar la antigua cárcel en un “centro penitenciario seguro de última generación”.
La reapertura de Alcatraz ha sido impulsada por Trump desde el año pasado, quien la considera un emblema de su política de seguridad. El plan apunta a que la prisión albergue a los delincuentes más peligrosos del país, reforzando el sistema penitenciario con instalaciones de alta seguridad.
De acuerdo con reportes citados por medios estadounidenses, cualquier complejo carcelario en la isla tendría que construirse prácticamente desde cero, lo que elevaría el costo total a cerca de 2 mil millones de dólares; la solicitud actual cubriría únicamente la fase inicial del proyecto.
Ubicada en la bahía de San Francisco, Alcatraz funcionó como penitenciaría federal desde 1934 hasta 1963.
Durante ese tiempo, albergó a criminales de alto perfil como Al Capone, y se ganó la reputación de ser una de las cárceles más seguras del país debido a su aislamiento y las fuertes corrientes marinas que la rodean. Su fama creció aún más tras la fuga de tres presos en 1962, historia que inspiró la película Fuga de Alcatraz, protagonizada por Clint Eastwood.
La prisión fue clausurada en 1963 debido a los elevados costos de mantenimiento, ya que operar en una isla resultaba significativamente más caro que en instalaciones en tierra firme.
Ahora, más de seis décadas después, la administración de Trump busca devolverla a la actividad en un contexto de políticas más estrictas en materia de seguridad.