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La Administración del presidente Donald Trump presentó este viernes una apelación de emergencia ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos para intentar reanudar de inmediato las obras del nuevo Salón de Baile de la Casa Blanca, detenidas por una corte federal.
El Gobierno argumentó que la decisión de construir el proyecto corresponde al presidente y al proceso político, no a una orden judicial.
Obras fueron suspendidas
El pasado viernes, el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia ordenó frenar los trabajos hasta que la Casa Blanca obtenga autorización del Congreso. La medida entrará en vigor dentro de una semana.
El tribunal señaló que la decisión sobre la construcción corresponde al Congreso y recordó que cada presidente es “un inquilino temporal” de la Casa Blanca, no su propietario.
Proyecto enfrenta críticas
El Salón de Baile es una de las principales apuestas de Trump durante su segundo mandato y forma parte de su intención de dejar un legado en la sede presidencial.
La construcción ha implicado el derribo del ala este de la Casa Blanca, una decisión que también ha generado oposición entre organizaciones dedicadas a la conservación del patrimonio estadounidense.
Estos grupos cuestionan que los trabajos hayan comenzado sin realizar previamente todos los estudios e informes que consideran necesarios.
Ahora, la apelación presentada por el Gobierno devuelve el caso al Tribunal Supremo, que deberá decidir si permite que las obras continúen mientras se resuelve el conflicto legal.
EFE