Imagen vía Storyblocks
Este lunes la World Aquatics anunció que los nadadores rusos y bielorrusos pueden participar con sus banderas e himnos en las competencias organizadas por la federación internacional de natación.
La medida revierte parcialmente las restricciones aplicadas luego de la invasión rusa a Ucrania de 2022, que obligaron a estos atletas a participar únicamente bajo bandera neutral desde septiembre de 2023.
Según el organismo, los nadadores podrán competir “en las mismas condiciones que sus homólogos”, utilizando sus uniformes nacionales, banderas e himnos. Sin embargo, deberán cumplir estrictos requisitos, como superar al menos cuatro controles antidopaje consecutivos en colaboración con la Agencia Internacional de Controles (ITA), además de pasar una verificación exhaustiva de antecedentes.
La decisión sigue una línea similar a otras federaciones. En noviembre de 2025, la Federación Internacional de Judo readmitió completamente a judocas rusos y bielorrusos, mientras que en diciembre ya se habían flexibilizado las restricciones para jóvenes nadadores, en concordancia con recomendaciones del Comité Olímpico Internacional.
El regreso pleno de estos atletas se proyecta hacia los próximos grandes eventos, como los Campeonatos Mundiales de Natación programados para 2027 en Budapest.
Con esta decisión, el deporte acuático internacional abre una nueva etapa, en la que busca equilibrar la competencia global con los estándares éticos y regulatorios tras uno de los conflictos geopolíticos más relevantes de los últimos años.