Imagen vía web
El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció la firma de cinco contratos con la empresa armamentística Raytheon, filial del gigante estadounidense de defensa RTX, con el objetivo de aumentar de forma drástica la producción y entrega de misiles ante la creciente demanda global.
En un comunicado, la compañía explicó que los acuerdos, con vigencia de siete años, buscan duplicar e incluso cuadriplicar el volumen de fabricación de varias municiones clave utilizadas por las fuerzas armadas estadounidenses y sus aliados. El monto total de los contratos no fue revelado.
Los contratos contemplan la fabricación acelerada de:
- Tomahawk, misil de crucero lanzado desde buques y submarinos para ataques terrestres y marítimos, con un alcance de mil 600 km.
- AMRAAM, misil aire-aire de medio alcance con guía por radar, considerado el más desplegado del mundo.
- Interceptores SM-3 IB, SM-3 II y SM-6, utilizados en sistemas de defensa antimisiles.
Raytheon detalló que la meta anual será de más de mil misiles Tomahawk por año, al menos mil 900 misiles AMRAAM y más de 600 unidades del SM-6. En el caso de los SM-3, no se especificaron cifras, pero forman parte del plan de expansión.
Estas armas serán fabricadas en plantas ubicadas en:
- Tucson, Arizona
- Huntsville, Alabama
- Andover, Massachusetts
Según Raytheon, el Tomahawk ha sido “tradicionalmente la primera opción de las fuerzas estadounidenses para atacar objetivos hostiles en cualquier parte del mundo”. El AMRAAM, por su parte, casi duplicó su producción en 2025 respecto a 2024, reflejo del aumento de pedidos internacionales.
El anuncio ocurre en medio de un repunte de tensiones geopolíticas globales, que ha disparado la demanda de sistemas de defensa.
En el tercer trimestre de 2025, Raytheon firmó el mayor contrato en la historia del programa AMRAAM, por dos mil 100 millones de dólares.
En paralelo, su competidora Lockheed Martin anunció el 29 de enero un acuerdo con el Pentágono para cuadruplicar la producción del sistema antimisiles THAAD, pasando de unas 600 unidades anuales a dos mil en siete años.
El THAAD está diseñado para interceptar ojivas en la fase terminal de su trayectoria, a gran altitud dentro de la atmósfera.