El Pentágono elimina 180 confesiones religiones reconocidas en las Fuerzas Armadas

Imagen vía Storyblocks

El Departamento de Guerra de Estados Unidos eliminó de manera oficial 180 confesiones de su lista de religiones reconocidas para los miembros de las Fuerzas Armadas, pasando de más de 200 confesiones registradas a únicamente 31 categorías oficiales.

La medida forma parte de una reforma impulsada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y fue formalizada mediante un memorando emitido por el subsecretario de Defensa, Anthony Tata.

Según el documento, el objetivo es simplificar el sistema utilizado para registrar las preferencias religiosas del personal militar y mejorar la capacidad del Cuerpo de Capellanes para brindar asistencia espiritual adecuada a cada integrante de las fuerzas armadas.

De acuerdo con las autoridades, la nueva clasificación permitirá a los capellanes contar con información más clara y accesible sobre las creencias religiosas de los militares.

Entre las confesiones que permanecen reconocidas figuran categorías amplias como agnósticos, budistas, hindúes, musulmanes, judíos y sijs, además de diversas ramas del cristianismo, incluyendo bautistas, católicos, luteranos y metodistas.

Desde principios de año, Hegseth había adelantado su intención de reorganizar el sistema religioso dentro de las Fuerzas Armadas tras explicar en marzo que la lista original había crecido hasta superar los 200 códigos religiosos, una situación que calificó como poco práctica para la administración militar.

El funcionario señaló además que la mayoría de los integrantes de las Fuerzas Armadas se identificaban con apenas seis categorías religiosas, lo que impulsó la decisión de simplificar el registro.

Como parte de los cambios impulsados por el Pentágono, también se ordenó a los capellanes militares sustituir las insignias visibles de rango por símbolos religiosos representativos de su ministerio. La medida busca enfatizar la naturaleza espiritual de su labor dentro de las fuerzas armadas.

“Un capellán es ante todo un capellán, y un oficial en segundo lugar. Este cambio es una representación visual de ese hecho”, explicó Hegseth al anunciar la disposición.

El secretario de Defensa sostuvo que los capellanes son llamados y ordenados por su fe antes que por su condición de oficiales militares, aunque continuarán conservando formalmente su rango dentro de la estructura castrense.

La decisión forma parte de una serie de modificaciones promovidas por la actual administración en torno al papel de la religión y la identidad institucional dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses.