Tormenta solar podría generar auroras boreales al sur de EU

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Auroras boreales podrían iluminar regiones de Estados Unidos donde rara vez son visibles, debido a la llegada de tres eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) provenientes del Sol, informó el Centro de Predicción del Clima Espacial.

Según los especialistas, las tres CME fueron expulsadas por el Sol el pasado 2 de junio y se espera que alcancen la atmósfera terrestre entre la tarde de este jueves y la noche del viernes, provocando una tormenta geomagnética de intensidad considerable.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica pronostica una tormenta geomagnética de nivel G3, catalogada como “fuerte”. Este tipo de fenómenos puede ocasionar ajustes menores en sistemas eléctricos, además de interrupciones ocasionales en servicios de navegación satelital y comunicaciones de radio de baja frecuencia.

Sin embargo, los expertos no descartan que el evento alcance una intensidad G4, considerada “severa”, si las eyecciones solares se orientan más directamente hacia la Tierra de lo que indican los modelos actuales, en ese escenario podrían registrarse problemas más amplios en redes eléctricas, sistemas de navegación y operaciones espaciales.

¿Dónde podrían verse las auroras?

Las previsiones indican que las auroras boreales podrían observarse en gran parte del norte de Estados Unidos, incluyendo estados como Illinois, Iowa, Nebraska, Oregón, Idaho, Montana, Dakota del Norte, Minnesota, Wisconsin y Michigan.

En eventos geomagnéticos de categoría G4, las luces del norte han llegado a observarse tan al sur como Alabama y el norte de California.

De acuerdo con la NOAA, el mejor momento para intentar observar una aurora boreal es entre las 10:00 de la noche y las 4:00 de la madrugada, hora local.

Para poder observarlas, los especialistas recomiendan alejarse de las zonas urbanas y buscar lugares con poca contaminación lumínica para aumentar las posibilidades de apreciar el fenómeno.

La actividad solar actual forma parte del máximo solar que atraviesa el Sol durante su ciclo de aproximadamente 11 años, una etapa en la que aumentan las llamaradas solares y las tormentas geomagnéticas que pueden generar auroras más intensas y visibles a latitudes inusuales.