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Un día como hoy se cumple una década del fallecimiento de Prince, una de las estrellas más influyentes de la música que continúa cautivando a las generaciones más jóvenes y emocionando a sus fanáticos.
El 21 de abril de 2016 quedará marcado como uno de los días en los que la música perdió a una de sus más grandes estrellas, pues Prince Rogers Nelson falleció en su propiedad de Minnesota a los 57 años, a causa de una sobredosis accidental de fentanilo. El músico padecía de dolores crónicos.
Nacido en Minneapolis, el artista rompió esquemas dentro y fuera de la industria con su sonido que revolucionó el sonido del pop y el funk, con canciones como Kiss, The Most Beautiful Girl in the World y Purple Rain que se convirtieron en himnos que aún hoy siguen vigentes.
Prince construyó una figura única, marcada por su talento, carácter y su forma de entender la música, siendo su hiperproductividad uno de los aspectos más llamativos de su persona; además utilizó múltiples pseudónimos como Christopher, Jamie Starr o Camille para firmar composiciones, mostrando una creatividad inagotable que desbordaba cualquier etiqueta.
Prince podía tocar más de 20 instrumentos y en su álbum debut, For You, se encargó prácticamente de toda la ejecución musical, algo poco común para un artista de su edad.
Su influencia también se extendió a otros artistas. Compuso éxitos para figuras como Chaka Khan, Joe Cocker y No Doubt. Además, escribió temas que se convirtieron en clásicos en voces ajenas, como Nothing Compares 2 U, popularizada por Sinéad O’Connor.
Canciones imperdibles de su universo musical
- “Purple Rain” (1984): Más que una canción, es una experiencia emocional. Con arreglos de cuerdas, un coro góspel y un solo de guitarra inolvidable, sintetiza todas las influencias que marcaron el ascenso de Prince en los años 80.
- “Raspberry Beret” (1985): Una pieza aparentemente sencilla que esconde una construcción pop impecable. Su estilo accesible contrastó con la complejidad de trabajos anteriores, mostrando otra cara del artista.
- “Sign O’ the Times” (1986): Minimalista, cruda y profundamente reflexiva. Prince se aleja de lo comercial para ofrecer una mirada oscura sobre la sociedad, confirmando que su público estaba dispuesto a seguirlo a cualquier terreno creativo.
- “Take Me With U” (1985): Un dueto elegante y atemporal junto a Apollonia Kotero, que se consolidó como una de las grandes canciones de amor de la década.
- “I Would Die 4 U” (1984): Un manifiesto musical donde rompe con normas sociales y de género, envuelto en una producción innovadora que marcó un antes y un después en el sonido pop.
Prince no fue solo un músico brillante, fue un artista que desafió constantemente las reglas de la industria y de la sociedad; su legado no se mide únicamente en éxitos, sino en la libertad creativa que inspiró a quienes vinieron después.
A diez años de su partida, su música no envejece, su influencia no disminuye y su figura sigue siendo tan enigmática como poderosa.
Porque Prince no fue solo un artista… fue, y sigue siendo, un universo propio.