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El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este viernes cargos por lavado de dinero contra los ciudadanos chinos Ruhuan Zhen y Hongce Wu, señalados de colaborar financieramente con dos carteles mexicanos.
Los cargos fueron presentados en el Distrito Este de Virginia, donde las autoridades estadounidenses detallaron que ambos formaban parte de una red internacional dedicada al blanqueo de ganancias provenientes del narcotráfico desde noviembre de 2016 hasta abril de 2025.
Según el comunicado del Departamento de Justicia, Zhen, Wu y otros colaboradores utilizaron “métodos secretos y clandestinos” para mover grandes cantidades de dinero derivadas del tráfico de narcóticos.
Las autoridades estadounidenses indicaron que la red criminal tenía presencia en varios países, incluyendo Estados Unidos, México, China y otras regiones de América Latina. Actualmente, sobre ambos acusados pesa una orden de búsqueda y captura.
Washington señala vínculos entre crimen chino y cárteles mexicanos
El gobierno estadounidense ha denunciado en diversas ocasiones la colaboración entre organizaciones criminales chinas y cárteles mexicanos, especialmente en operaciones relacionadas con el tráfico de fentanilo y el lavado de dinero.
El presidente Donald Trump llegó a calificar el año pasado al fentanilo como un “arma de destrucción masiva”, debido al impacto de la crisis de opioides en territorio estadounidense.
Por su parte, la Administración para el Control de Drogas sostiene que los cárteles mexicanos se encuentran “en el corazón” de la distribución de drogas sintéticas como el fentanilo; Washington también acusó a China de exportar precursores químicos utilizados para fabricar esta droga, aunque el gobierno chino ha rechazado en distintas ocasiones esas acusaciones.
La crisis del fentanilo se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión entre México y Estados Unidos, especialmente por el tráfico ilegal de opioides sintéticos hacia territorio estadounidense.
Las autoridades norteamericanas mantienen una estrategia de presión contra redes financieras y logísticas vinculadas a los grupos criminales mexicanos, buscando frenar tanto el flujo de drogas como las operaciones de lavado de dinero a nivel internacional.