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Más de 100 mil personas se manifestaron este sábado en París contra el encarecimiento de la vida, en una jornada de movilizaciones que reunió a estudiantes, sindicatos y activistas, mientras el gobierno francés desplegó un amplio operativo policial para prevenir nuevos disturbios.
Según la policía, alrededor de 110 mil personas participaron en las protestas en la capital, donde la situación se mantenía tranquila. En contraste, ciudades como Lyon, Lille, Toulouse, Montpellier y Nantes registraron enfrentamientos y dispersión de concentraciones no autorizadas mediante gases lacrimógenos.
Francia despliega 70 mil policías y gendarmes
Las autoridades movilizaron a 70 mil policías y gendarmes en distintas regiones del país. El dispositivo incluyó vehículos blindados, camiones con cañones de agua, helicópteros, drones y unidades de élite, además de soldados de la misión Sentinelle.
El despliegue respondió al temor de que se repitieran los enfrentamientos, incendios y saqueos registrados durante las protestas de la semana anterior. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que las fuerzas de seguridad actuarían con firmeza ante cualquier alteración del orden público.
Estudiantes, sindicatos y chalecos amarillos
Las manifestaciones reflejan el descontento por el costo de la vida y reúnen a integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, estudiantes y organizaciones sindicales, entre ellas la Confederación General del Trabajo (CGT).
Las movilizaciones también representan un desafío para el gobierno del presidente Emmanuel Macron y del primer ministro Sébastien Lecornu, ante las demandas sociales y la preocupación por la seguridad.
La jornada ocurre en un clima de tensión tras un tiroteo en Trappes, cerca de París, que dejó una persona muerta y cinco heridas. Macron calificó el ataque como terrorista y racista.
EFE