Imagen vía captura X
Las autoridades de Perú decomisaron, en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, 3 mil tarántulas que eran transportadas de manera clandestina por tres ciudadanos europeos. Los ejemplares tenían como destino Alemania.
La intervención fue realizada por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), organismo adjunto al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, luego de recibir una denuncia anónima a través de la plataforma Alerta Serfor.
De acuerdo con las autoridades, los arácnidos estaban ocultos en medias y distribuidos en tres maletas pertenecientes a los viajeros: dos ciudadanos alemanes y uno polaco. Los sospechosos fueron interceptados en la zona de embarque, cuando se disponían a abordar un vuelo internacional con destino a Alemania.
El especialista de Serfor, Cora Suárez, explicó que durante la inspección encontraron ejemplares en diferentes etapas de desarrollo, desde huevos y crías hasta tarántulas adultas. Los animales pertenecen a distintas especies procedentes de regiones peruanas como Junín, Loreto, Cajamarca, Cusco y La Libertad.
Entre los ejemplares decomisados se identificaron arácnidos de los géneros Pamphobeteus, Thrixopelma, Antikuna y Avicularia. Serfor informó que algunos todavía se encuentran bajo estudio y podrían corresponder a especies que aún no han sido descritas formalmente por la ciencia.
También se identificaron ejemplares de Pamphobeteus antinous, considerada una especie vulnerable y protegida por la legislación peruana.
Investigan posible tráfico de fauna silvestre
Las primeras investigaciones apuntan a que las tarántulas presuntamente serían destinadas a actividades de colección, investigación y comercialización como mascotas fuera de Perú.
Los tres extranjeros fueron detenidos por agentes de la Policía Nacional especializados en delitos ambientales y quedaron a disposición de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA).
Las autoridades indicaron que uno de los detenidos sería un investigador reconocido por sus estudios sobre tarántulas. Esta información forma parte de las líneas de investigación, sin que hasta el momento se haya establecido su responsabilidad en los hechos.
La legislación peruana considera delito ambiental la exportación ilegal de fauna silvestre protegida. Dependiendo de las circunstancias y de las especies involucradas, los responsables podrían enfrentar penas de entre tres y ocho años de prisión, además de sanciones económicas y administrativas.