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Autoridades estadounidenses identificaron a los presuntos autores del tiroteo en la mezquita de San Diego, que dejó cinco personas muertas, entre ellos los dos atacantes.
Según fuentes citadas por Los Angeles Times, los sospechosos fueron identificados como Cain Clark y Caleb Vazquez; la policía local explicó que los atacantes tenían 17 y 18 años, pero no precisó cuál de los dos es el menor de edad.
El ataque ocurrió en la mayor mezquita del condado de San Diego, ubicada en el vecindario de Clairmont, donde decenas de personas fueron evacuadas mientras equipos de emergencia aseguraban la zona.
Según las autoridades, la madre de uno de los jóvenes alertó a la policía tras notar la desaparición de su hijo, su vehículo y tres armas almacenadas en la vivienda familiar. Además, el adolescente habría dejado una nota de suicidio con mensajes relacionados con supremacía racial.
Fuentes de la investigación citadas por medios locales señalaron que una de las armas utilizadas durante el ataque tenía grabadas expresiones de odio. Agentes del FBI realizaron posteriormente un cateo en la vivienda de uno de los sospechosos, ubicada a pocos kilómetros del centro islámico.
Las autoridades también confirmaron que uno de los jóvenes estaba inscrito en una academia virtual perteneciente al Distrito Escolar Unificado de San Diego y estaba próximo a graduarse.
Integrantes de la comunidad musulmana aseguraron que el centro había recibido amenazas previas en distintas ocasiones. Durante el tiroteo, maestros y tutores protegieron a niños de entre 5 y 9 años que se encontraban en aulas dentro del complejo religioso, antes de ser evacuados por agentes policiales.
Entre las víctimas mortales se encuentra Amin Abdullah, identificado por su familia como el guardia de seguridad que intentó detener el ataque y proteger a los asistentes. Tanto la policía como miembros de la comunidad destacaron su actuación “heroica”, asegurando que ayudó a reducir el número de víctimas.
El presidente Donald Trump calificó el hecho como “terrible” y adelantó que el director del FBI, Kash Patel, encabezará una sesión informativa sobre el caso.
Mientras tanto, organizaciones locales iniciaron campañas de recaudación para apoyar a las familias de las víctimas con gastos funerarios y asistencia comunitaria.