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Washington expresó su respaldo público al derecho de Pakistán a responder a los ataques transfronterizos provenientes de territorio afgano.
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que los talibanes “no han cumplido de forma sistemática con sus compromisos” en la lucha contra el terrorismo y señaló que continúan permitiendo que Afganistán sea utilizado como base de operaciones por grupos armados, lo que amenaza la estabilidad regional.
Declaró que “Estados Unidos apoya el derecho de Pakistán a defenderse frente a los ataques de los talibanes”, grupo que está designado como organización terrorista a nivel internacional.
Las declaraciones estadounidenses se producen tras una serie de enfrentamientos que dejaron decenas de víctimas fatales en las últimas horas.
El Gobierno paquistaní declaró el viernes una “guerra abierta” contra los talibán tras una escalada de ataques atribuidos a fuerzas afganas. Como parte de su respuesta, Islamabad ordenó bombardeos sobre posiciones en la capital afgana, Kabul, así como en otras localidades, incluida Kandahar.
Autoridades afganas denunciaron ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una serie de ataques aéreos ejecutados por Pakistán, que, según afirmaron, dejaron más de diez civiles muertos.
Por su parte, Islamabad justificó la ofensiva señalando que los bombardeos estaban dirigidos contra “campamentos y escondites terroristas” del grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, así como del Estado Islámico.
Estados Unidos manifestó “tristeza” por la pérdida de vidas y reiteró que grupos terroristas continúan utilizando Afganistán como base para planificar y ejecutar ataques.
El Departamento de Estado insistió en que los talibán deben cumplir sus compromisos internacionales para impedir la actividad de organizaciones extremistas en su territorio.
La creciente tensión entre Pakistán y Afganistán ha elevado la preocupación internacional, especialmente tras la intervención de Naciones Unidas. Washington mantiene su respaldo a las medidas adoptadas por Islamabad, al tiempo que presiona a los talibán para que frenen la violencia en la región fronteriza.