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Este lunes elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se desplegaron los aeropuertos John F. Kennedy (JFK) y Newark, en Nueva York, para aliviar la carga de trabajo de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA).
Un portavoz de ICE puntualizó en un comunicado que “se espera que la autoridad Portuaria y todo el personal destinado a colabore en las tareas de control de pasajeros reciba la formación adecuada y se centre en apoyar las operaciones de control”.
La decisión responde a la crisis que enfrenta la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), cuyos trabajadores llevan semanas sin recibir salario debido al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que ha provocado renuncias, ausencias laborales y largas filas en terminales aéreas.
El encargado de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, explicó que los agentes de ICE no sustituirán al personal especializado, sino que apoyarán en tareas básicas como la vigilancia de accesos y salidas.
Sin embargo, la medida ha generado críticas desde la oposición. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, cuestionó el envío de agentes sin formación específica en seguridad aeroportuaria, calificándolo como una solución improvisada ante un problema estructural.
El cierre parcial del DHS, que se ha prolongado por cinco semanas, ha sido resultado del rechazo del Senado a aprobar su financiamiento. Esta situación ha impactado directamente en la operación de la TSA, provocando caos en aeropuertos clave del país.
El despliegue ocurre además en un contexto de tensión, luego de un accidente en el aeropuerto de LaGuardia, donde un avión de Air Canada colisionó con un camión de bomberos, dejando víctimas mortales y varios heridos, lo que obligó al cierre temporal de la terminal.
Las autoridades aeroportuarias señalaron que el personal que colabore en las tareas de seguridad deberá recibir la capacitación adecuada, mientras continúan los esfuerzos para normalizar las operaciones en uno de los sistemas aeroportuarios más transitados del mundo.