Coachella: Sabrina Carpenter transporta a sus fans a su “Sabrinawood”

Imagen vía captura Instagram Sabrina

La primera noche del Coachella arrancó con todo y Sabrina Carpenter deslumbró a todos este viernes con un espectáculo cargado de nostalgia, glamour y referencias al Hollywood clásico, al que bautizó como “Sabrinawood”.

Durante un set de hora y media en Indio, la artista pop de 26 años llevó a sus fans a un recorrido por la industria del entretenimiento, recreando un universo inspirado en Hollywood. Su entrada marcó el tono del show: apareció dentro de un auto antiguo en lo que simulaba un autocine, para después descender y abrir con su tema “House Tour”.

El escenario se transformó constantemente para acompañar la narrativa: desde una audición hasta un estudio de grabación, pasando por una recreación del Paseo de la Fama. El enorme letrero de “Sabrinawood” evocó las icónicas letras de Hollywood, reforzando la estética vintage del espectáculo.

Carpenter también aprovechó para presentar en vivo nuevos temas como “When Did You Get Hot”, “Sugar Talking” y “We Almost Broke Up Again Last Night”, además de interpretar éxitos que fueron coreados por miles, como “Espresso”, “Please Please Please” y “Manchild”.

Uno de los momentos más llamativos llegó con “Feather”, convertida en un número burlesco que elevó el tono visual del concierto.

El show rompió esquemas al incluir figuras del séptimo arte en lugar de músicos. Sam Elliott apareció en un video inicial como un policía que advierte sobre los peligros del camino a California.

Más tarde, Susan Sarandon ofreció un monólogo reflexivo que dio un respiro al espectáculo, mientras que Will Ferrell subió al escenario para desatar una explosión de luces y energía.

Como extensión de su concepto, la cantante lanzó una activación fuera del festival llamada “La parada técnica de Sabrina Carpenter”, donde los fans pueden convivir con la estética del show, adquirir mercancía y crear contenido para redes sociales.

El cierre fue tan cinematográfico como el inicio: Carpenter abandonó el escenario al volante de un auto, consolidando una presentación que combinó música, narrativa y espectáculo visual en uno de los actos más comentados del festival.